sábado, 6 de octubre de 2012

El Bosque Espinoso del Litoral Central

A veces llamado Bosque Espinosos Mediterráneo, se trata de un hábitat poco conocido por muchos, pues no se ha destacado en la literatura tanto como el desierto florido o los bosques esclerófilo y valdiviano.


Se ubica en la depresión intermedia entre las cordilleras de la Costa y de los Andes, en terrenos planos y de poca  pendiente. Es un hábitat muy seco en verano y que las lluvias de invierno hacen despertar la vegetación latente.


Es un ecosistema donde las dos especies dominantes son el espino (Acacia Caven) y el algarrobo (Prosopis chilensis), ambos árboles espinosos, dándole el nombre a este ecosistema y que fueron  muy importantes para los pueblos precolombinos de la zona por sus frutos que constituían alimento para ellos, en especial las vainas del algarrobo. Otros miembros de la flora son el natre (Solanum ligustrinum), el palqui (Cestrum parqui) o el huingan (Schinus polygamus) por nombrar algunos arbustos.

espino (foto de Juan Pablo Salgado)

algarrobos (foto de www.florachilena.cl)

También hay otros árboles como el quillay (Quillaja saponaria) y el litre (Lithraea caustica) que crecen de forma ocasional y solo son abundantes en quebradas. En los cursos de agua se desarrolla una vegetación con mayor requerimiento hídrico encontrándose árboles como el maitén (Maytenus boaria) y el sauce amargo (Salix humboldtiana).

quebrada con una vegetación mas tupida que en los alrededores, con quillays, litres y maitenes (foto de Juan Pablo Salgado)

Llama la atención de que en cierta época del año tanto el espino como el algarrobo se llenan de flores rojas, tantas que a sus pies se acumulan pétalos y flores rojas caídas. Se trata de las flores del muérdago criollo (Ligaria cuneifolia) que parasita los árboles y extrae nutrientes creciendo sobre ellos.

muérdago criollo (foto de Juan Pablo Salgado)

Dentro de la fauna presente están el zorro culpeo, el cururo y una gran variedad de aves donde algunas de las mas comunes son la loica, la diuca, la tenca, el chincol, tiuques y águilas. Abundan los roedores y reptiles tales como la iguana chilena y distintas lagartijas del género Liolaemus.

cururo (foto de www.wikipedia.org)

loica (foto de Juan Cantrell)

Este hábitat se ha visto muy perturbado desde la llegada de los españoles. Se han talado muchos algarrobos y espinos, y presenta terrenos muy degradados donde abundan las malezas introducidas. El sobrepastoreo de cabras, vacas y caballos hace muy difícil la regeneración natural de las plantas y no existen territorios del SNASPE (Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas por el Estado) que contemplen este singular ecosistema.

Si se creara un área protegida de Bosque Espinoso del Litoral Central se podría empezar a trabajar en su conservación y recuperación. Quizá los mayores atractivos de la zona serían durante la primavera, cuándo abundan flores de todo tipo y en gran cantidad en las zonas menos afectadas, así como en verano, cuándo los algarrobos y espinos tengan sus frutos maduros y se puedan aprovechar en gastronomía, tal y como lo hacían los pueblos indígenas que habitaban la Zona Central de Chile.

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