jueves, 10 de julio de 2014

El Estero Marga Marga


El estero Marga marga corresponde a un cuerpo de agua ubicado en la V Región y que se conoce principalmente por atravesar la ciudad de Viña del Mar y por sus lavaderos de oro. Le da el nombre al Valle del Marga marga y a la Provincia homónima, creada el 2010 y que comprende las comunas de Quilpué, Villa Alemana, Olmué y Limache.
A diferencia de la mayoría de los cursos de aguas mas famosos de nuestro país, su nacimiento comienza en la Cordillera de la Costa, gracias al aporte de las aguas del esteros Quilpue  y toda la red de drenaje del Palmar el Salto, entre otros.

El Palmar el Salto está considerado Monumento Natural, formando parte del Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas por el Estado. Sus aguas, como las de la quebrada El Quiteño en la foto, alimentan el cauce del Marga marga (foto de Patricio Novoa)

Antes de la llegada de Pedro de Valdivia a la zona central de Chile, los yacimientos auríferos del Marga marga ya eran explotados por los indígenas pikunches, debido a la demanda de oro del Imperio Inca, cuya influencia se extendió hasta la zona central. Posteriormente Pedro de Valdivia explotó también estos yacimientos que destacaban por su productividad. Hoy en día se realizan esporádicamente, y por gente común y silvestre, extracciones de oro en su lecho.

Como se suele apreciar con los sectores naturales asociados a ciudades, el estero Marga marga se encuentra degradado ante la presencia de especies introducidas y basura. En efecto, el problema de la basura es de gran importancia y se realizan jornadas de limpieza del mismo. Aquí se encuentran los temidos warenes (Rattus sp.). Antaño poseedor de una fauna nativa mas rica, en sus aguas nadaba, por ejemplo, el pejerrey chileno (Basilichthys australis) el cuál ha desaparecido de su cuenca (al igual que en el río Mapocho en Santiago). 
Las especies introducidas son también otro de los factores que contribuyen a la degradación del estero: la mayoría de sus peces son especies introducidas, lo mismo pasa con la vegetación que crece en sus riveras. Sin embargo, parece haberse alcanzado cierto equilibrio entre las especies nativas y foráneas ya que se aprecian conviviendo y generando relaciones biológicas entre sí.

Gaviota de Franklin (Leucophaeus pipixcan) en la desembocadura del Marga marga (foto sacada de la web www.avesdechile.cl)

Son muchas las aves acuáticas que se dirigen al Marga marga para alimentarse, como las garzas chicas (Egretta thula) y garzas cucas (Ardea cocoi) que se alimentan de pecesillos como las gambusias (¿Gambusia holbrooki o G. afinis?) y gambusias moteadas o manchadas (Cnesterodon decemmaculatus). Estos pecesillos (ambos introducidos) son de pequeña talla y suelen encontrarse en la superficie de los cuerpos de agua pues se alimentan de mosquitos y sus larvas, razón por la cuál su boca se encuentra en una posición elevada en su cabeza.

Der: garza chica; Izq: aves acuaticas (¿yeco Phalacrocorax brasilianus?); en el Marga marga (fotos de Juan Pablo Salgado)

También es posible encontrar a las pochas (Cheirodon sp.), encontrándose dos en Marga marga: Ch. pisciculus (nativa) y Ch. interruptus (introducida de Argentina). Es muy probable que entre estas dos pochas exista competencia por el alimento y por lugares donde habitar, pues poseen características muy similares (a raíz de su origen en común) y porque un pez no suele ser capaz de habitar todos los ambientes de un río (o estero). De cualquier forma, también pasan a formar parte del alimento de las aves acuáticas.

Quizá uno de los peces mas llamativos, sin embargo, sea la carpa (Cyprinus carpio) por su gran tamaño y sus lentos movimientos que facilitan su detección. Es una especie foránea de hábitos principalmente herbívoros que ha sido introducida en muchos países. Uno de los secretos de su éxito es su increíble tolerancia a los bajos niveles de oxígeno en las aguas donde puede llegar a habitar. Esto les ha permitido medrar en la zona central de Chile, donde, tras años de sequía, muchos esteros se secan en verano, dejando pozones aislados en donde las carpas son capaces de sobrevivir a la espera de las lluvias.

foto de una carpa que NO fue tomada en el Marga marga (sacada del siguiente link: http://newsmov.com/carpa-europea.html)

Este pez quizá sea la principal razón por la que de vez en cuándo sube por el estero un singular animal: el lobo marino (Otaria flavescens). Se sabe que estos mamíferos de agua salada suben por los cursos de agua dulce a buscar alimento, y el 9 de julio de 2013 un lobo juvenil llamó la atención de muchos viñamarinos e incluso salió en diferentes medios noticiosos, quedando registrado en distintas fotos para la posteridad:

En la primera foto sale despedazando una carpa mientras que en la segunda se encuentra bajo un puente (foto tomada del siguiente link: http://www.laotravoz.cl/vina-del-mar-gran-lobo-marino-se-paseo-por-el-estero-marga-marga/)

El otro de los mamíferos mas llamativos de Marga marga, y que reside de manera permanente allí, es el coipo (Myocastor coipus). De origen nativo y que califica como Vulnerable para la V Región, resulta un milagro que una población de coipos se haya asentado en un estero en medio de una de las principales ciudades del país. Aquí se alimentan de la vegetación acuática y de ribera tanto nativa como exótica, y una que otra ocasional manzana que cae al estero desde la feria del Marga marga.
Estos roedores parecen ser numerosos en la porción del estero que atraviesa Viña del Mar, lo que demuestra como la naturaleza en ocasiones es capaz de sobreponerse a la intervención antrópica severa del ambiente.


Hay que señalar que lo que ocurre en este estero es bastante común para los cursos de agua aledaños a urbes: la contaminación, especies foráneas, intervención severa del paisaje, etc. Para la V Región, como para el resto de la zona central, han pasado 7 años de sequía que, quizá, se vean terminados con la llegada del Niño este año, pero que nos hablan de la importancia de proteger el recurso hídrico. Y para proteger el recurso hídrico, se debe proteger el ecosistema asociado a él. Está demostrado que la vegetación acuática y de ribera cumple un rol fundamental en la mantención del cause de un estero o río, y para mantener la vegetación controlada y que se perpetúe, hay que proteger también la fauna. Es un verdadero milagro que una especie catalogada como Vulnerable se haya establecido con éxito en medio de una de las urbes mas importantes del país, y eso ha generado un impacto en la población que es cada vez mas consiente de la importancia del Marga marga. Esperemos que, en un futuro, sea mas la gente que lo valore y se puedan tomar medidas que busquen mantener la biodiversidad y proteger este valioso humedal.

viernes, 20 de junio de 2014

La Gaviota Garuma (Leucophaeus modestus o Larus modestus)

Ave marina nativa de las costas de Chile. De plumaje gris, lo cuál ayuda a diferenciarla de la gaviota dominicana (Larus dominicanus) mucho mas común, se diferencia también en su pico y patas negras. A simple vista no resalta de entre el resto de las aves marinas nacionales, sin embargo esta ave constituye una especie muy particular por sus hábitos reproductivos.

La gaviota garuma posee su cabeza de color oscuro mientras que en la época reproductiva es blanca (foto de www.avesdechile.cl)

Se alimenta principalmente de pulgas de mar (Emerita analoga), un crustáceo nativo que se entierra en la arena de la zona intermareal y que la gaviota garuma detecta por la burbujas que expele la pulga cuándo está enterrada. También come peces y gusanos poliquetos.

Pulga de mar (foto de www.wikipedia.org)

La gaviota garuma se encuentra en las costas de Chile, Perú y Ecuador pero, increíblemente, solo nidifica en el Desierto de Atacama de la II Regón de Antofagasta, durante los meses de septiembre a febrero. Estos extraños hábitos generan un especial interés para los científicos pues resulta extraño que un ave marina se interne entre 25 y 100 kilómetros en el desierto mas árido del mundo para criar a sus polluelos. Las gaviotas cuidan en parejas sus nidadas, que son depresiones en el terreno cerca de una roca, y en donde colocan uno o dos huevos. Estos huevos poseen una cáscara ligeramente mas gruesa que la de otras aves con huevos de similar tamaño ya que esto evita la pérdida de agua desde el interior del huevo por transpiración, algo muy importante en el desierto. Al mismo tiempo esta cáscara dificulta la entrada de oxígeno con lo que el embrión tarda mas que otras gaviotas en desarrollarse, terminando de incubar a los 29-32 días de haber puesto el huevo.


Los padres se turnan durante la crianza, quedándose uno empollando o cuidando a los polluelos mientras el otro se va a buscar alimento al mar.
Durante los primeros 5-10 días sus padres lo ayudan a regular su temperatura dándoles sombra durante el día y calor durante la noche. Cuándo las crías son capaces de termoregular sus padres los dejan solos durante el día y las rocas cercanas  les sirven para buscar sombra de día y protegerse del frío de noche, cuándo son visitadas por sus padres para ser alimentadas.
A los 60-70 días de edad se consideran "volantones" (listos para volar) y vuelan con sus padres a la costa en donde estos siguen cuidándolos.


Aunque no se sabe a ciencia cierta por qué nidifican en el desierto, se ha planteado que pueda ser para evitar la depredación de sus huevos o que desde el Pleistoceno, cuándo el Desierto de Atacama no era tal, si no un lugar con mucha mas humedad, esta especie anidaba allí y simplemente nunca dejó de hacerlo, desarrollando adaptaciones para ello, entre otras hipótesis.

Actualmente esta especie se considera Vulnerable debido a las perturbaciones que pueden afectar sus sitios de nidificación como son la realización de Rallys y faenas mineras. En efecto, muchos de los sitios tradicionales de nidificación fueron abandonados, buscando nuevos territorios donde reproducirse.
Su reproducción también se ve afectada por el fenómeno climatológico de El Niño, que aleja a los peces de la costa y las deja sin alimento suficiente para criar.

sábado, 7 de junio de 2014

Los Karachis o Corvinillas (Orestias sp.)

Orestias es un Género de peces óseos de agua dulce que incluye varias especies que viven en Perú, Bolivia y el norte de Chile. Este Género cuenta con 44 especies que han evolucionado rápidamente: en los últimos miles de años. La evolución es un proceso gradual y constante que tarda mucho tiempo entonces, ¿Cómo se explica la aparición de tantas especies de Orestias? La respuesta está en el cambio en las condiciones ambientales en la distribución de este grupo de peces. Hace 10.000 años en la zona en donde viven ahora estos animales poseía mas agua que en la actualidad. Con el paso del tiempo la zona se fue secando y los cuerpos de agua empezaron, poco a poco, a quedar incomunicados entre sí. Esta fragmentación de su hábitat impidió el flujo de genes de una población a otra y, sumado a las características ambientales propias de cada lugar en donde quedaron, produjo el fenómeno de especiación responsable de su diversidad.

La mayor diversidad de Orestias se encuentra en el Lago Titicaca (foto de www.wikipedia.org)

En Chile las especies son:
O. agassii
O. ascotanensis
O. chungarensis
O. laucaensis
O. parinacotensis
O. piacotensis

Todas ellas se establecen en ríos, lagunitas, lagos, bofedales y vertientes de salares alimentándose de invertebrados y refugiándose entre la vegetación acuática, en las Regiones I, II y XV.

Orestias agassii: Se encuentra en el altiplano de Tarapacá, en los ríos Collacahua, Isluga y vertientes tributarias del Salar del Huasco, así como también en el Lago Titicaca. De color verdoso, alcanzan hasta 12 cm de largo. Los ejemplares de acuario parecen demostrar que este pez es más activo durante las primeras horas de sol, en donde activamente remueven el sedimento en busca de sus presas en zonas con poca vegetación acuática, mientras que en la noche van a refugiarse entre las algas o piedras. No poseen una estación reproductiva fija y los alevines se desarrollan entre la vegetación acuática pero, a medida que crecen, se internan en zonas mas profundas de los lugares donde habitan. Se encuentra en Peligro de Extinción.

Orestias ascotanensis: Habita solo en las vertientes del Salar de Ascotán, a mas de 3700 msnm. Esta especie cuenta con diferentes poblaciones, algunas de las cuáles se ven comunicadas entre sí, otras solo durante el aumento en las aguas durante el "invierno altiplánico" y un par de poblaciones aisladas del resto. Se encuentra en Peligro de Extinción.

El Dr. Miguel Allende, Licenciado en Ciencias Biológicas, en la pesca de esta especie (foto sacada del siguiente link: http://www.biologiachile.cl/blog/?p=980)

Orestias chungarensis: Endémico del Lago Chungará, a mas de 4500 msnm, en la XV Región de Arica y Parinacota. Este karachi alcanza los 25 cm de largo y habita en la zona oeste del Lago Chungará, asociado a las zonas con algas de la especie Myriophyllum elatinoides. Se encuentra en Peligro de Extinción por la introducción de truchas arcoiris (Oncorhynchus mykiss) en su hábitat, las cuáles son voraces depredadores. Se encuentra en Peligro de Extinción.

Macho (arriba) y hembra (abajo) de O. chungarensis (foto sacada de http://www.arkive.org/)


Orestias laucaensis: Llamado karachi o corvinilla, habita en el Lago lauca y el Lago Cotacotani, en la XV Región de Arica y Parinacota. A diferencia de otras especies de Orestias, no consume algas si no que es completamente carnívoro, alimentándose de invertebrados. Tiene la particularidad de presentar un dimorfismo sexual a nivel del número de cromosomas: mientras que los machos poseen 52 cromosomas, las hembras tienen 51. Lamentablemente se encuentra en Peligro de extinción debido a la introducción de truchas en su hábitat natural, así como el riesgo que representan las mineras, que extraen el agua de sus lagunas para sus faenas.

Foto sacada del siguiente link: http://killiclub.org/foro/index.php?topic=685.0)

Orestias parinacotensis:  Solo habita la I Región de Tarapacá. Las hembras alcanzan 8 cm mientras que los machos 6 cm aproximadamente. De similar apariencia a O. laucaensis, se lo considera una especie independiente debido a la diferencia en el número de sus cromosomas: esta especie posee 48. 

Foto tomada del siguiente link: http://killiclub.org/foro/index.php?topic=685.0)

Orestias piacotensis: Solo se lo conoce en el Lago Piacota, en la XV Región de Arica y Parinacota. Alcanza hasta 6 cm de largo. Se describe con un comportamiento más pelágico (de aguas abiertas) que los demás karachis nacionales. Se alimenta de plancton. Se encuentra en Peligro Crítico de Extinción.

Como habrán notado, todas las corvinillas de nuestro país se encuentran en peligro. Las causas suelen ser las mismas: la destrucción de su hábitat producto de la extracción de agua, lo cuál también aumenta la salinidad de los cuerpos de agua en donde habitan, así como la introducción de peces foráneos que depredan a los karachis. Urgen medidas para evitar su extinción, tomando en cuenta que sean especies únicas que no se encuentran en ninguna otra parte del mundo.

viernes, 6 de junio de 2014

El Sapo de Isla Mocha (Eupsophus insularis)

Se trata de una especie anfibia endémica de nuestro país y que se encuentra exclusivamente en los bosques de Isla Mocha. De pequeño tamaño (solo 4 cm de la nariz a la cloaca) y coloración parda con manchas amarillas, no es un animal que destaque por su forma o color de entre la fauna nacional. Su verdadero valor radica en su extrema vulnerabilidad al verse confinada la especie entera a los bosques de una pequeña isla, viviendo en la hojarasca o debajo de troncos mientras busca invertebrados para alimentarse. Coloca sus huevos en posas, en donde también se desarrollan los guarisapos.
Actualmente se encuentra en Peligro Crítico de Extinción según la IUCN (International Union for Conservation of Nature) debido a la destrucción de su hábitat por la extracción de leña, así como la ganadería.

Foto de Cristobal González

miércoles, 7 de mayo de 2014

Litoral Chileno: Acantilados Costeros

Foto tomada por Juan Pablo Salgado

Los acantilados costeros son ambientes litorales en los cuáles la vida se ha adaptado a las condiciones de pendiente del terreno, la salinidad que proviene del mar y la baja capacidad de infiltración de agua en la tierra. Una gran variedad de plantas y animales tienen su hogar aquí y suelen ser sitios donde las aves marinas anidan, como el piquero (Sula variegata) o el lile (Phalacrocorax gaimardi) que forman colonias en los acantilados. Estos acantilados son sitios donde cada temporada llegan a anidar y, entre el bullicio, la confusión y el poco espacio disponible, algunos polluelos caen de sus nidos y mueren. Por triste que suene, esta es una gran oportunidad para animales como el zorro de conseguir comida fácil. En el Parque Ambiental Acantilados de Quiriluca, situado en la V Región, se puede encontrar una colonia de piqueros anidando en sus acantilados costeros.

Foto de la web www.avesdechile.cl

Esta ave marina fue devorada posiblemente por un zorro, como parecen indicar las fecas sobre ella (foto tomada en Quirilluca por Juan Pablo Salgado)


En la zona norte del país se dan acantilados costeros que se encuentran distanciados del mar. En ellos se encuentra una vegetación xerofítica (adaptada a la escasez de agua), con excepción de los llamados "oasis de niebla" en donde la camanchaca, niebla proveniente del mar, aporta la humedad suficiente para que se sustenten sectores ricos en vegetación como son el Parque Nacional Bosque de Fray Jorge o Alto Patache. El primero posee una porción de bosque similar a la selva valdiviana, con las mismas especies. Alto Patache, en cambio, no es tan húmedo pero presenta un alto nivel de endemismo.
En estos acantilados costeros del norte es posible avistar cóndores, que bajan a la playa para carroñar los cuerpos de mamíferos marinos y pescado.

Respecto a la Flora, muchas especies se encuentran solo en las zonas litorales, incluyendo estos acantilados o zonas adyacentes y muchas poseen espectaculares floraciones de muchos colores y atraen diversos polinizadores que pueden ser tanto insectos como aves. El chagual o puya (Puya sp.) es un buen ejemplo: muchas aves los frecuentan y al beber su néctar quedan con su frente naranja por el polen de esta planta. La Alstroemeria pelegrina es endémica de las costas de la IV y la V Región, y crece tanto en playas pedregosas como en los acantilados. El también endémico quisco Echinopsis chiloensis crece en estos sectores, representado por una variedad costera: E. chiloensis var. litoralis.


 


Fotos de Juan Pablo Salgado


En el acantilado las plantas tienen el problema de la escasez de agua debido a la pendiente de los acantilados que favorece el escurrimiento del agua en vez de su infiltración en el suelo. Muchas plantas enfrentan este problema con la suculencia, es decir, poseer hojas o tallos carnosos que usan como reservorios de agua. Otras plantas permanecen en dormancia durante la época de escasez hídrica y perviven solo como estructuras subterráneas hasta la llegada de tiempos mejores en la forma de tubérculos, bulbos, etc. Alstroemeria pelegrina adopta esta técnica. Una tercera opción es la de las plantas anuales: germinan, crecen, florecen y mueren solo durante la época favorable, dejando sus semillas en espera de la siguiente temporada.


Nolana sp., Oxalis sp. y cactus, plantas suculentas creciendo en acantilados (foto de Juan Pablo Salgado)

Un tipo de aves muy particular puede verse en estos sectores: los jotes (Familia Cathartidae). Son los buitres del Nuevo Mundo, no emparentados con los clásicos buitres de los documentales que son de África, Asia y España. Son parientes del cóndor (Vultur gryphus) y al igual que este, anidan en acantilados, solo que costeros, en oquedades del mismo. Patrullan las playas y sectores aledaños en búsqueda de cadáveres de los cuales alimentarse. Son relativamente fáciles de ver en estos sectores. Son dos las especies de jotes: el de cabeza negra (Coragyps atratus) y el de cabeza roja (Cathartes aura).

Foto sacada de la web www.avesdechile.cl

Por último quería mencionar los acantilados del sur, que comúnmente llamamos fiordos. Los fiordos son una forma de relieve costero que se generan por la acción de los glaciares. Los glaciares a medida que avanzan erosionan el terreno creando valles en forma de "U" los cuáles al llegar al mar crean los fiordos. Se forman entonces pendientes abruptas sobre el mar que, en el sur de Chile. Suelen estar ocupadas por masas de bosques frondosos, casi inaccesibles para la gente y que, por tanto, conservan mucha riqueza natural. Aún hoy los glaciares llegan al mar en esta zona del país y, cuando hayan desaparecido, dejarán su huella en el relieve.


Fotos de María José Hinojosa

sábado, 3 de mayo de 2014

El Canelo de Juan Fernández (Drimys confertifolia)

Árbol perennifolio endémico de las islas Alejandro Selkrik y Robinson Crusoe, del Archipiélago Juan Fernández. Crecen en las tierras altas de las islas, asociados a bosques de helechos arborescentes (que crecen como árboles) y otros árboles autóctonos. Pariente del canelo o foye (D. winteri) y el canelo enano (D. andina), su follaje y flores son similares a las de estos: número irregular de blancos pétalos, estigmas y estambres.
Se encuentra en Peligro de Extinción producto de la destrucción de su hábitat, la erosión del suelo y las presencia de animales exóticos en las islas que dificultan su regeneración natural.


Fotos de Patricio Novoa

viernes, 2 de mayo de 2014

Los Camélidos de Chile

Al oír la palabra "camélidos" automáticamente solemos imaginar un camello (Camelus ferus) o un dromedario (Camelus dromedarius), pero mucha gente no asocia estos animales con ejemplares de nuestra fauna: guanacos (Lama guanicoe), llamas (Lama glama), vicuñas (Vicugna vicugna) y alpacas (Vicugna pacos).

Llama y alpaca (foto sacada de www.wikipedia.org)

Curiosamente, los camélidos actuales se encuentran muy lejos del continente que los vio nacer como grupo: Norteamérica. Allí habitaron muchas especies, algunas enormes y otras no tanto como Titanotylopus o Camelops. Miembros de esta familia abandonaron el continente y se dirigieron a Asia a través del Estrecho de Bering mientras que otros se desplazaron hasta Sudamérica a través del Istmo de Panamá durante el Gran Intercambio Biótico Americano. Uno de estos camélidos primitivos fue Hemiauchenia, el cuál se cree que dio origen a los guanacos y vicuñas. Hasta hace no mucho se creía que el Género Paleolama fue quien les dio orígen, pero recientemente  se ha encontrado evidencia que apunta a que este género se desarrolló de manera independiente en América del Norte.

Reconstrcción de Aepycamelus, un camélido primitivo norteamericano (foto sacada de www.wikipedia.org)

Los actuales camélidos de América ahora se restringen a la masa sur de este megacontinente, en concreto, a la Patagonia y la Cordillera de los Andes. Con dos especies salvajes y dos domésticas, actualmente los "camellos del sur" no cuentan con la diversidad de especies que antaño, sin embargo las que subsisten son sumamente resistentes allí donde medran. En efecto, el Altiplano es un hábitat hostil para muchas criaturas debido a las condiciones de sequedad, escaso oxígeno y bajas temperaturas. Allí las vicuñas y los guanacos de la subespecie L. g. cacsilensis deambulan en manadas entre los bofedales de altura, que son zonas pantanosas en torno a los cursos de agua donde crecen plantas con alto requerimiento hídrico como el pako macho (Oxychloe andina) crecen en forma acojinada, y donde se concentra una rica y variada fauna. Aquí los camélidos pastan y sacian su sed, atentos a que los zorros no acosen a sus crías, llamadas chulengos en el caso de los guanacos.

Vicuña y guanaco en el Parque Nacional Nevado Tres Cruces (fotos de Luis Vega)

Los pueblos andinos domesticaron estos salvajes herbívoros y crearon así a la llama y la alpaca, de los cuales obtienen lana, carne y un estupendo animal de carga como es la llama. Tal fue y sigue siendo su relación con estos animales que forman parte de su folclore y mitología, llegando incluso a ofrecerlos en sacrificios rituales a los dioses de sus culturas.

Pictograbados en Taira, un alero rocoso en el curso superior del río Loa, en el norte de Chile (foto tomada por Andrea Ugarte)

Las llamas se consideran pastoreadores "de bajo impacto" pues poseen almohadillas en sus pies que no erosionan el terreno a diferencia de las ovejas y vacas que se consideran  "de alto impacto" por sus pezuñas (foto de Andrea Ugarte)

Pero la relación con las versiones silvestres no se perdió y el Imperio Inca aprovechó incluso la lana de las vicuñas salvajes en una cacería llamada chaku, en la cuál los hombres arreaban a los animales a corrales compuestos por estacas unidas a través de sogas con telas de colores que espantaban a las vicuñas. Con los herbívoros a su merced procedían a trasquilarlos y liberarlos, con excepción de los ejemplares viejos o enfermos que eran sacrificados. Esta actividad se realizaba cada cuatro años por lo que, seguramente, no repercutía en las poblaciones de esta especie.

En la Zona Central se encontraba el guanaco, el cuál era de importancia para los indígenas locales pues era la mayor pieza de caza, luego de que se hubiese extinguido la megafauna compuesta de perezosos gigantes, caballos y gonfoterios. Producto de las relaciones con el Imperio Inca, los pikunches, habitantes originarios de la zona, también pasaron a criar llamas.
Antaño los guanacos eran muchísimo mas abundantes en la zona central y en la actualidad es posible encontrarlos de manera relativamente frecuente en pocos lugares, como por ejemplo en el Parque Nacional  Bosque de Fray Jorge. En el Cajón del Maipo, ubicado en la pre y cordillera andina del sur de la Capital era posible ver manadas de estos animales, los cuales eran cazados por los arrieros y faenados para convertirlos en charqui. A modo de nota personal: mi abuela de niña comió esta carne, época en la cuál ya estaba prohibida su caza en este lugar. Contaba que era un charqui muy sabroso.
En 2012 se volvieron  a ver manadas en el Cajón, provenientes de Argentina.


En el sur de Chile se encontraban y siguen encontrado guanacos, esta vez de la subespecie sureña L. g. guanicoe, que también habita la Patagonia Argentina. Mucho mas abundantes que sus homólogos del norte del país, forman manadas mas numerosas compuestas de un macho dominante con su harén de hembras y sus chulengos o manadas de machos solteros que "roban" las hembras de los harenes para formar el propio.

En la zona sur su principal predador natural es el puma, felino de gran tamaño que en el Parque Nacional Torres del Paine regula su población (fotos de Bernardo Segura)

En Tierra del Fuego era la mayor pieza de caza terrestre del pueblo selknam el cuál, lamentablemente, se extinguió debido a los colonos europeos quienes realizaban "cacerías humanas" con dicho fin, entre muchos otros factores, todos ellos producto de esta invasión a su ancestral territorio. El guanaco fue un animal muy importante para ellos pues les procuraba pieles para vestir así como carne. En la actualidad existe una sobrepoblación de guanacos que dificulta la regeneración de los bosques de lenga (Nothofagus pumilio) por lo que se ha propuesto legalizar la caza controlada en dicha isla.

Mujer selknam llamada Honte, usando su ropa hecha de piel de guanaco (foto extraída del libro "El fin de un mundo, los selknam de Tierra del Fuego)

Aunque en la actualidad la caza de los camélidos salvajes en Chile está prohibida, se siguen realizando estas actividades, de forma ilegal por supuesto, y en abril de 2014 se supo de la cacería de 29 vicuñas en la Reserva Nacional los Flamencos, desolladas para obtener su fina lana.
Esta práctica no es la única amenaza que corren: la introducción de perros asilvestrados a su hábitat también contribuye a su disminución pues les dan casa y suelen acosarlos. Adjunto el link de la noticia y un video donde se aprecia claramente un par de perros persiguiendo un guanaco: